sábado, 3 de diciembre de 2011

Ir por la calle

Y escuchar: Mira, son dos chicos, de la mano... MARICONES!
Pues para la gente que diga estas cosas, que sepáis que somos personas, tanto o más que vosotros. Que no porque nos gusten personas de nuestro mismo sexo somos extraterrestres de 1503 ojos. Somos normales, tenemos dos ojos, dos brazos, una cabeza, un cerebro, y una vida, la cual compartir con la persona a la que queremos

Mira...


Yo lo que quiero es animarte a que des el paso en lugar de encerrarte en tu mundo, no eres un bicho raro.
Y nadie te puede rechazar porque sientas las cosas como tu las sientes, con tanta belleza e intensidad.
De verdad, muévete, échale valor y vete a por ese alguien especial.



Aprendí a ser un animal nocturno, a reír cuando quería llorar, a salir de casa sin pensar en volver o no volver.
Sin querer me hice de piedra, sin saber, empecé a morir, maté a mi alma de hambre.
Si pudiera parar el tiempo, sabotear el silencio, mandar en mí…
Yo no quiero querer y ser presa otra vez, pender de un hilo, pender de unas manos resbaladizas, no, eso ya no…
Caer, volver a caer, y levantarme en silencio como ayer, sin lágrimas…